Qué hace un preparador físico de fútbol
Mucha gente oye "preparador físico" y se imagina a alguien con un cronómetro mandando dar vueltas al campo. En algunos clubes eso es exactamente lo que pasa. Pero el trabajo, cuando se hace bien, tiene poco que ver con eso.
Esto explica en qué consiste, para que puedas decidir si te hace falta.
El trabajo en una frase
Un preparador físico se encarga de que tu cuerpo aguante el fútbol que juegas y de que rinda mejor dentro de él.
Eso se traduce en tres cosas concretas. Que llegues al final del partido en condiciones. Que no te lesiones haciendo gestos que haces cien veces por partido. Y que en las acciones que deciden un partido, el primer sprint, el salto, el cuerpo a cuerpo, estés por encima del rival.
Todo lo demás es método para llegar ahí.
En qué se diferencia del entrenador
El entrenador tiene veinte jugadores, dos horas y un partido el domingo. Su trabajo es el equipo: cómo se coloca, cómo presiona, cómo sale jugando. Cuando queda tiempo, la parte física que hace es la que sirve a los veinte a la vez.
Eso está bien y es lo que tiene que ser. El problema es que tú no eres el jugador medio del equipo. Tienes un tobillo que se te va desde hace dos temporadas, o un isquio que avisa cada vez que aprietas, o cinco metros de menos en la salida. Nadie va a montar una sesión para eso, porque hay diecinueve personas más en el campo.
Ese trabajo pasa fuera del entrenamiento del club. Casi nadie lo hace, y quien lo hace normalmente lo hace copiando una rutina de internet escrita para otra cosa.
Qué hace en la práctica
Mide antes de decidir. No se puede programar sin saber de dónde partes. Qué levantas, cómo aterrizas, en qué lado te falta fuerza, qué lesiones has tenido y cuándo. Sin eso, un programa es una suposición con buena presentación.
Escribe un programa, no una lista de ejercicios. Una lista de ejercicios es lo que te da la aplicación gratuita del gimnasio. Un programa dice qué haces esta semana, cuánto pesa, cuántas repeticiones, y qué cambia dentro de cuatro semanas. Y está construido alrededor de tus partidos, porque el partido del domingo no se mueve.
Prioriza. Hay unos pocos ejercicios que explican casi todo el resultado y una larga cola de ejercicios que apenas mueven la aguja. Sentadilla, peso muerto, empuje de cadera, trabajo a una pierna, salto y sprint. Lo demás se añade cuando esos ya están, y a mucha gente le sobra la vida entera para llegar a ese punto.
Vigila la carga. Dos semanas duras seguidas de un torneo y una lesión no es mala suerte. Es la carga subiendo más rápido de lo que el cuerpo se adapta. Parte del trabajo es frenar cuando toca frenar, y eso es lo que menos gusta oír.
Corrige. Un mal peso muerto repetido cien veces es una lesión con fecha. Alguien tiene que mirar cómo lo haces, no solo cuánto pones.
Cuándo le sirve a un jugador amateur
No siempre hace falta. Si entrenas tres días, juegas el domingo y no te has lesionado nunca, probablemente estés bien tal y como estás.
Merece la pena cuando pasa alguna de estas cosas:
- Te lesionas de lo mismo cada temporada
- Llevas seis meses en el gimnasio y no notas nada en el campo
- Quieres dar el salto a un equipo por encima y te falta físico
- Vuelves de una lesión y no sabes cómo volver sin recaer
- Tienes un hijo o una hija de 16 o 17 años empezando a levantar peso y quieres que lo haga bien desde el principio
Y hay un caso claro en el que no merece la pena: si lo que buscas es perder peso sin más, esto no es lo tuyo. Hay gente que hace eso mejor que yo.
Presencial o a distancia
La parte que de verdad cambia el resultado es la programación y el seguimiento, y las dos funcionan a distancia. Recibes el programa, cada ejercicio con su vídeo, lo vas marcando conforme entrenas, y hablamos cuando algo no encaja.
Lo que no funciona a distancia es corregir un gesto que nunca has visto nadie. Por eso los vídeos importan, y por eso me mandas los tuyos cuando hay algo que revisar.
Yo trabajo así con jugadores de Altea, La Nucía y la zona, y con gente que no vive aquí. El programa es el mismo.
Por dónde empezar
Si quieres ver cómo se traduce esto en una semana de entrenamiento, la guía gratuita tiene la jerarquía de ejercicios y una progresión de cuatro semanas.
Y si ya sabes lo que necesitas, aquí están los programas.