Cómo controlar la carga de un equipo amateur
El lunes el equipo entrena y nadie sabe quién ha dormido cuatro horas, quién tiene el gemelo tocado desde el domingo o quién lleva tres semanas de exámenes. En un club profesional eso lo controla un departamento entero, con GPS y cuestionarios cada día. En un equipo amateur se puede saber con un número y cinco preguntas.
El esfuerzo de la sesión
Al acabar el entreno, cada jugador responde una sola pregunta: ¿cómo de dura ha sido la sesión, de 0 a 10? El 0 es descanso y el 10 es lo más duro que ha hecho nunca. En inglés lo llaman RPE.
Multiplica ese número por los minutos entrenados y tienes la carga de la sesión. Un 6 durante 90 minutos son 540. Un 8 durante 60 minutos son 480. Es un método que se usa desde hace más de veinte años. Cuando se ha comparado con el pulsómetro, los dos números van bastante de la mano.
Con eso ya ves dos cosas que antes adivinabas:
- Cuánto ha costado la semana. Los jugadores se quejan más de las piernas después de un salto brusco, de una semana suave a una muy dura. Mejor semanas parecidas que dientes de sierra.
- Cómo ha salido cada sesión. Si el miércoles casi todo el equipo marca un 8, el viernes antes del partido toca algo más ligero.
Cinco preguntas más
Sueño, energía, músculos, estrés y ánimo, cada una de 1 a 5, donde 5 es lo mejor. Son las cinco que se usan habitualmente en el fútbol para esto. En los clubes profesionales se contestan antes de entrenar. En un equipo amateur es más fácil contestarlas junto con el esfuerzo, en medio minuto, y te sirven para preparar la sesión siguiente.
Lo útil es comparar a cada jugador con su propia media. Hay quien siempre marca un 3 en sueño y está perfectamente. Un jugador que suele marcar 4 y hoy marca un 2 merece dos minutos de conversación antes del siguiente entreno.
Y una cosa clara: ninguna medida predice lesiones, y la investigación lo repite desde hace años. Estas preguntas te dicen con quién hablar antes de entrenar y por qué. Esa conversación te deja ajustar su entreno a tiempo.
Cómo hacerlo sin que se convierta en trabajo
- Siempre en el mismo momento. Al acabar el entreno, en el vestuario, antes de que se vayan a casa. Si lo dejas para el día siguiente, muchos se olvidan de contestar.
- Treinta segundos como mucho. Si cuesta más, a las pocas semanas muchos dejan de contestar.
- Enséñales para qué sirve. "El viernes bajamos la carga porque el miércoles os costó un 8." Un equipo que ve que sus respuestas cambian algo responde más.
- Un solo recordatorio. Un mensaje al grupo a la hora de cenar para los que faltan, y ya.
Lo que no hace falta
- GPS. En un club profesional tiene sentido. En un equipo amateur, el esfuerzo de la sesión y las cinco preguntas cubren lo que más importa: cuánto ha costado la semana y quién llega tocado.
- Fórmulas complicadas. Los índices de los artículos, como el agudo:crónico, están muy discutidos en la investigación. Con ver la semana y comparar a cada jugador con su media tienes de sobra.
Si quieres que tu club lo tenga montado, con el enlace para el grupo del equipo y un panel con quién entrena hoy: así funciona para clubes.